El fracaso de uno, la caída de muchos. Estar sencillamente.

Muchas veces me he preguntado ¿Qué me hace falta para ser feliz?. Esta interrogante esta rondando mi mente en los últimos seis meses. Algunas veces, nos hacemos esta pregunta cuando se presentan las adversidades, el mundo de cristal que hemos construido se ha agrietado y nos preocupamos por el horizonte oscuro que ven nuestros ojos, aunque no esté tan oscuro, es la percepción que se tiene. Así que miramos atrás para dar un vistazo que fue eso lo que nos hizo feliz en un momento dado, creyendo que se debe a alguna cosa o a alguien, En ese momento pensamos que estamos fracasando y comenzamos a caer, y caer hasta el fondo del abismo de nuestras frustraciones.

La razón es que me detuve a pensar en esos eventos que circunstancialmente fui feliz, encontrando que mi percepción sobre horizonte en ese momento,  no la detallaba, que tan claro u oscuro estaba el cielo. En ese momento no había preocupación, ¿se debió a alguien en particular?, la repuesta fue un absoluto no, habías muchos rostros a cuál atribuirles los momentos felices.

Por lo tanto, ¿qué me falta?, ¿qué no tengo hoy, que tenía ayer?. En realidad, no me falta nada.  Heschel dice <<no necesitamos nada que no estuviese ahí desde hace tiempo “Un Dios, un alma, un instante”, estos tres siempre están ahí>> Estos  siempre están juntos, la bendición es estar ahí sencillamente. Entonces, el problema es mi percepción del momento, me preocupo por el mañana, por el ayer, por el otro, por mí, por el camino a recorrer que no me deja vivir sencillamente, el cual desequilibra a la persona.

No obstante, quien está en armonía en el presente, coexiste plenamente. En consecuencia, quien no está determinado por los otros, se corresponde a sí mismo y a Cristo Jesús en Dios. Es conciliarse consigo mismo y  con Dios. Porque anhelamos estar sencillamente en tranquilidad y paz interior. Es vivir sin preocupaciones, o acaso ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? Mateo 6:27. De hecho,  estar sencillamente, es vivir sin juicio y sin preocupaciones para no morir despierto.

Bajo esta perspectiva, estar sencillamente, es olvidar las preocupaciones. Estar sencillamente, es vivir la vida  simple, no hay que dejar ser para ser lo que somos. Simples seres que damos amor para reír y dar gracias Dios. Para vivir plenamente cada  MOMENTO, con un ESPÍRITU gozoso en un DIOS que cuida de nosotros. En conclusión: Olvida las preocupaciones.

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Acerca de Carlos Luis Gómez Valderrama

En este espacio es donde pienso en voz alta, documento todo lo que estoy haciendo y trato de compartir lo que me gusta. En versión beta en todo de aprendiz. Espécimen lógicos matemáticos amante de la lectura, poesía, letras y el arte… •Soy el creador de los escrito Desde la munúscula. • del Proyecto “La web un espacio para el aprendizaje” , •del Proyecto “Mi Comunidad en trazos “. •Diseño, creación y tutor del Curso Virtual “La web un espacio para el aprendizaje”. • Fundador del Servicio E-learning para Formación y Actualización Docente (www.edusefad.org) para cursos en el área de TIC aplicada a la educación.
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